El museo

Fundado en 1966, el Museo de Cerámica de Barcelona está ubicado desde 1990 en el Palacio de Pedralbes.  El edificio ochocentista rodeado de un parque, fue ampliado y transformado en residencia real entre 1922 y 1924.

La colección permanente presenta las obras más significativas de cerámica española que sobresalen por su singularidad y valor artístico.  Este patrimonio cerámico es fruto de la preservación de restos arqueológicos y del coleccionismo de la sociedad civil.  Destacan las piezas medievales del período almohade, las producciones mudéjares de Aragón, Cataluña y Valencia, la loza hispanomoresca de Paterna y Manises, las vajillas y azulejos policromos del Siglo de Oro, los ejemplares de época Rococó de Alcora y las creaciones de los artistas contemporáneos.

Gracias a la riqueza de sus colecciones, el Museo de Cerámica cuenta con el reconocimiento internacional y está considerado un centro de referencia para el estudio de la cerámica tradicional y contemporánea.  Al margen de la colección permanente, los visitantes especializados como arqueólogos, museólogos, ceramólogos, coleccionistas y otros, pueden visitar las reservas para estudiar el material procedente de excavaciones, el archivo y la biblioteca.