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Cerámica espanyola |
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Cerámica valenciana
PATERNA Servicios de mesa de la serie verde y morada El repertorio ornamental es rico y variado. Los motivos vegetales (árbol de la vida, hojas acorazonadas, palmas y piñas) están inspirados en los tejidos brocados persas y egipcios. Los animales fantásticos y domésticos proceden del bestiario mesopotámico, persa y egipcio, y las representaciones femeninas ataviadas con túnicas recuerdan a las figuras bizantinas. La abundancia de elementos epigráficos (alafias), mano de Fátima y atauriques, todos ellos presentes en la decoración de yeserías y tejidos árabes, dan fe de la afición de la población española por la cultura islámica. Obra aspra
Socarrats MANISES
Pavimentos y revestimientos murales Desde finales del siglo XIV, fecha de la llegada a Europa de las primeras porcelanas chinas producidas por los artesanos de la dinastía Ming (1368-1644) para la exportación, se puso de moda el color azul que, poco a poco, fue desplazando al verde y al morado. Destacan los diseños geométricos (estrellas de puntas y entrelazo), la mano de Fátima, las llaves del Paraíso y los motivos vegetales (piñas enrejadas, el árbol de la vida, los atauriques o las hojas vistas de perfil). Azulejos y placas El azulejo, originario del Próximo Oriente, de donde también procede el vocablo, se fabricaba a molde y habitualmente tenía forma cuadrada, aunque para su uso en pavimentos también se diseñaron formas triangulares, hexagonales, rectangulares o estrelladas. Solían instalarse entre losetas de barro cocido, configurando de este modo un decorativo mosaico. La decoración se aplicaba por encargo y por esta razón abundan los motivos epigráficos, habitualmente inscritos en cintas ondeantes; heráldicos, pertenecientes a familias nobiliarias, órdenes religiosas o corporaciones de distinta índole; vegetales y figurativos. MANISES y PATERNA
Botes de farmacia y vajillas de la serie azul Vajillas y objetos de reflejos dorados
Las obras más primitivas (finales del siglo xiv - principios del siglo xv), decoradas a menudo en azul y dorado como en Málaga, conservan el espíritu islámico. Las series más refinadas (siglo xv) son las que combinan artísticamente los elementos iconográficos de origen islámico con los gótico-cristianos, como son las figuras y animales fantásticos, el rico elenco de motivos vegetales y la gran variedad de escudos nobiliarios. A partir del siglo xvi la loza dorada empezó a perder prestigio en el mercado europeo. Los alfareros utilizaron modelos de orfebrería para el diseño de las formas: gallones, cordones y umbo central. Durante los siglos xvii y xviii sólo se fabricó loza dorada para el mercado local. Apenas se utilizó el color azul, y los temas figurativos son escasos y estilizados y están aplicados con un pincel más grueso. Es la época de la popularización y decadencia. Los objetos de loza se decoraban con una mezcla de plata, óxido de cobre, cinabrio y almazarrón diluidos en vinagre, antes de cocerlos por tercera vez en atmósfera reductora. Para conseguir la reacción química necesaria era imprescindible tapar las chimeneas para que el humo permaneciera dentro del horno y no dejar subir la temperatura del mismo a más de seiscientos grados. Las obras salían ennegrecidas y el brillo no aparecía hasta después de haberlas bruñido.VALeNCIA Azulejos, pilas de agua bendita y servicios de mesa policromos
Los palacios y las iglesias se adornaron con pavimentos y muros de azulejos policromos decorados con grutescos o escenas costumbristas, galantes y cinegéticas. Para las cocinas se diseñaron escenas domésticas de gran realismo, que permiten seguir las fluctuaciones de las modas y costumbres culinarias. Las mujeres alfareras se especializaron en la producción de pilas de agua bendita, cuya forma se inspiraba en los retablos de las iglesias, y en la decoración de vajillas, que se caracterizan por su aspecto primitivo y por la incorporación del tono rosa a la discreta gama de colores.
Manufactura de Alcora • Primera época (1727-1749). Predominio del color azul, de las formas barrocas, elegantes y austeras, y de los temas cultos alegóricos, mitológicos y religiosos enmarcados por cenefas de puntillas. Recreación del repertorio oriental inspirado en los grabados de los viajeros holandeses y franceses • Segunda época (1749-1798). Triunfo de la policromía, de las formas rococó (curvas y contracurvas), y de la ornamentación popular a base de motivos inspirados en los grabados italianos (ruinas) y de los libros de botánica y zoología (flores e insectos). Fabricación de esculturas de pequeño formato (bustos, candeleros, grupos galantes y alegóricos). • Tercera época (1798-1858). Ponderación y austeridad de formas y decoraciones. Producción de porcelana decorada al estilo francés y de la tierra de pipa estilo inglés. Fabricación de la «fauna de Alcora» inspirada en los modelos franceses de Moustiers y Sceaux. • Cuarta época (1858-1895). Época de decadencia. Readaptación de los modelos de los períodos precedentes, pero sin el refinamiento ni la calidad artística que los caracterizaba. Vajillas estampadas con técnicas de origen inglés y modelos populares decorados a mano. |
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