Cerámica española
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Cerámica valenciana
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Cerámica castellana
Cerámica catalana
Cerámica andaluza

Cerámica catalana

Bol decorat en verd i morat
Plato del flamenco de la serie verde y morada
Barcelona. Siglo XIII 

BARCELONA

Vajilla de la serie verde y morada
Final del siglo XIII y siglo XIV

Los alfareros de Barcelona no eran árabes, sino cristianos viejos que, al igual que en el resto de los centros de la Corona de Aragón, fabricaron objetos de la serie verde y morada. Se diferencia de la loza de Paterna y Teruel por el tono oliváceo del color verde, por la escasez de elementos secundarios que rodean el tema figurativo central y por el repertorio ornamental, que es menos rico y variado.

Bol decorat en verd i morat
Cuenco de la serie azul
Barcelona. Siglo XV
Bol decorat en verd i morat
Plato de la serie de la margarita
Barcelona. Finales del siglo XVII a principios del siglo XVIII

Servicios de la serie azul
Siglos XV y XVI

Las primeras vajillas, azulejos y botes de farmacia de la serie azul fueron decorados a mano alzada, como en Valencia y Aragón. Se caracterizan por el tono rosado del blanco, producido por la escasez de óxido de estaño en la mezcla. Desde principios del siglo xvi, los artesanos catalanes diseñaron la trepa, una plantilla metálica o de cuero que permitía decorar muchas más piezas en un plazo de tiempo menor. En los detalles ornamentales empleaban motivos esgrafiados de raíz islámica y renacentista

Vajillas y azulejos de las series policromas
Siglos XVII y XVIII

El triunfo de la loza polícroma y del repertorio ornamental originario de la Italia del Renacimiento fue eclipsando poco a poco el espíritu islámico de la loza española tradicional. Desde finales del siglo XVI, la cerámica italiana que llegaba al puerto de Barcelona se convirtió en el modelo de todos los alfareros que, así mismo, adquirían grabados cultos y estampas populares para la decoración de las vajillas y de los paneles de azulejos.

Los motivos ornamentales de la cerámica holandesa (jarrones floridos y figuras ecuestres o de espadachines) fueron también utilizados en la decoración de la loza catalana.

El siglo XVIII es el siglo de oro de la azulejería española. Los dos paneles en forma de luneta, fechados en 1710, dan fe del carácter espontáneo y popular de las producciones cerámicas para la arquitectura.

Azulejería
Finales del siglo XVI al siglo XIX

El alfarero talaverano Lorenzo de Madrid recibió en 1596 el encargo de realizar los azulejos para la decoración mural del consistorio nuevo del palacio de la Generalitat de Barcelona.

A partir de esta fecha, la producción azulejera catalana fue desarrollándose hasta llegar a su apogeo a finales del siglo XVII y durante el siglo XVIII..

Bol decorat en verd i morat
La Chocolatada
Barcelona. 1710

Cabe destacar la fabricación de murales para las iglesias y hospitales, así como la producción de los llamativos y alegres azulejos de oficios,destinados a la decoración de interiores. Los motivos ornamentales se aplicaban con la ayuda de una trepa o plantilla de cartón con el dibujo punteado.

Los azulejos de oficios más primitivos son más gruesos y ostentan una decoración vegetal secundaria del mismo tamaño que las figuras principales.

Los modelos del siglo XVIII y XIX son más delgados y los ornamentos secundarios son más pequeños o incluso carecen de ellos.

Los ejemplares más modernos, decorados con frutas, rosetones y flores, se utilizaron únicamente para la decoración de lavaderos, despensas y cocinas

Bol decorat en verd i morat
Plato de la serie de la botifarra
Barcelona. Siglo XVIII

Series azules y polícromas
Siglo XVII al siglo XIX

Los historiadores, coleccionistas y anticuarios de finales del siglo XIX son los que definieron y dieron nombre a las series azules catalanas. Se caracterizan por los medallones centrales ocupados por figuras, paisajes y barcos, y realizados desde una perspectiva ingenua y popular.Se diferencian entre sí por los elementos ornamentales de la cenefa: gallones pintados, palmetas, ramajes, festones y otros procedentes de Savona (Liguria, Italia) o de Marsella y Moustiers (sur de Francia).

 

BARCELONA I REUS

Bol decorat en verd i morat
Plato de la serie de reflejos dorados
Reus. 1592 

Serie de reflejos dorados
Mediados del siglo XVI a mediados del siglo XVII

Según las actas notariales de la época, los alfareros valencianos enseñaron a los catalanes la técnica de los reflejos dorados. Los libros de trabajo del alfarero Nicolau Reyner, escritos entre 1483 y 1489, han dado a conocer los procesos técnicos de esta serie que se fabricaba en Barcelona a finales del siglo xv. Asimismo incluían información relativa a los ingredientes necesarios para la fabricación de la loza dorada y también sobre su venta. Si bien en un principio la decoración presenta innumerables referencias a la loza valenciana, con el tiempo llegó a tener su propia personalidad. Es prácticamente imposible distinguir las obras realizadas en Barcelona de las de Reus.